Perlas sueltas

Cochinero en elección de dirigentes del SNTISSSTE, fortalece vía jurídica a anulación

Pese a que en la convocatoria se fijó el sábado 14 de mayo como límite para impugnar registro de las planillas, el comité nacional electoral suspendió actividades un día antes. Es causal grave de anulación

• La enfermera Lucía Dolores García Rojas fue electa, durante el congreso extraordinario de reforma estatutaria del SNTISSSTE, suplente de Norma Liliana Rodríguez Argüelles en el comité nacional electoral. Asumió la titularidad poco ante que esta fuera postulada candidata a la presidencia sindical por la planilla azul.

 


• A la secretaria general de la sección IV “Clínicas de especialidades” -de la que Luis Miguel Victoria Ranfla es cacique desde finales de los ochenta del siglo pasado-, le importó un pepino el cargo: lo abandonó para incorporarse a la planilla de Norma Liliana, al fin y al cabo tienen mayoría en ese comité para hacer las cochinadas que están haciendo y que les garantice el triunfo a la buena o a la mala.

 

• ¿Para qué, entonces, buscar una posición tan relevante en las primeras elecciones democráticas en ese sindicato, si optó por dejarla tirada en la primera oportunidad? Muestra del desdén que el grupo de la candidata a la dirigencia por la planilla azul tiene por las elecciones.


 

• También renunció al comité electoral Luz Erika Pérez Tovar, con el agravante que lo hizo para convertirse, ante ese órgano, en representante de la planilla azul. Olvidan que los cargos son irrenunciables, por lo que sus acciones implican faltas que darán al traste con el proceso electoral de dirigentes sindicales. ¿Es necesario tanto cochinero?

 

• Con esas actitudes muestran saberse seguros que controlan un órgano que se supone es autónomo, como es el comité nacional electoral. En realidad desprecian la democracia y se conducen con total agandalle, seguros que el genuflexo presidente, Alberto Noé Berumen, con la complicidad de Jorge Ángel González Apodaca y la sustituta de la señora Perez Tovar, les garantizan -creen ellos- impunidad.

 

• Por si no fuese suficiente, el viernes por la tarde el comité nacional electoral cerró sus puertas, pese a que en la convocatoria a las elecciones se estableció que podían presentarse impugnaciones al registro de planillas hasta el sábado 14 de mayo. Menosprecian a Hilario Ramírez Chávez, el candidato opositor de Norma Liliana.

 

• La intención resulta obvia: sabían que la planilla verde que postula a Hilario Ramírez Chávez, presentaría una batería de impugnaciones por la serie de actos anticipados de campaña realizados por Norma Liliana y sus simpatizantes, desde las manifestaciones en el pleno del comité ejecutivo nacional del 11 de abril, pasando por el video de la Sonora Santanera y el mitin efectuado el miércoles 27 de abril.

 

• Pretendieron repetir lo ocurrido en 2002 en Los Cabos, en Baja California Sur, cuando los simpatizantes de Alfredo Figueroa Galeana (qepd) no consiguieron un notario público que diera fe que se encontraban en un lugar diverso a donde se desarrollaba el congreso. Entonces Norma Liliana, Victoria Ranfla y su aliado Francisco García Culebro estuvieron en contra de la elección de Concepción Castañeda como la primera mujer que dirigió el SNTISSSTE.

 

• Solo que la Ciudad de México ofrece mayores posibilidades de notarios públicos, uno de los cuales dio fé que el comité electoral no trabajó el sábado 14 de mayo, con lo que las impugnaciones contra la planilla azul serán presentadas ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje. Doble contra sencillo que la elección en el SNTISSSTE será anulada.

 

• Ramirez Chávez, junto con Alicia Aranda Mejía y la representante de la planilla verde, María Elena González Vega, debieran denunciar el cochinero en el comité nacional electoral. Los trabajadores deben ser informados que les quieren ganar a la mala. Podrían hacer un video y viralizarlo en redes sociales, independientemente de seguir la ruta jurídica.

 

• Pudieran, incluso, denunciar que la campaña de Norma Liliana se financia con dineros de la Secretaría de Finanzas -la cual maneja todavía la candidata de la planilla azul- y de la comisión de auxilios -bajo control de sus aliados los Garcia Culebro-, quienes no han rendido informes de los intereses que en los últimos cinco años generaron las inversiones de los fondos en su poder.

 

• Norma Liliana se beneficia del cochinero del comité electoral, y de los millonarios dineros del SNTISSSTE: ella maneja el fondo de previsión, del que no ha informado a cuánto asciende, intereses mensuales y en qué instrumentos financieros está invertido. ¿Con ese dinero pagó el financiamiento de su casa en la Cerrada de Nicolas San Juan número 21, de la Colonia del Valle en la CDMX, de la que ofrecemos una fotografía?

 

• Sus aliados los García Culebro, prototipos de la corrupción galopante que la larga gestión de nueve años de Victoria Ranfla incubó en el SNTISSSTE, manejan a su antojo el fondo de 946 millones de pesos de la comisión nacional de auxilios. Con la fortuna que se les adjudica, pueden pagar tres campañas de Norma Liliana, si fuese necesario y no se les acaba lo que tienen.

 

• Es incomprensible que Hilario no utilice un discurso de denuncia de la corrupción en el manejo de los dineros de los trabajadores y la falta de resultados en las gestiones de Victoria Ranfla en su campaña por el voto de los trabajadores. No parece un candidato de oposición: actúa con una tibieza preocupante, como si tuviese miedo.

 

• ¿Por qué no ha cuestionado la designación de Ernesto Pacheco -un jubilado que los últimos nueve años fue asesor del presidente saliente del SNTISSSTE, Luis Miguel Victoria Ranfla– como secretario técnico del comité nacional electoral, pese a que representa una violación al estatuto que señala que sus afiliados son trabajadores activos y en receso y vicia de nulidad los acuerdos de ese órgano?

 

• Patricia Patlan está convertida, desde hace años, en una implacable capataz del control caciquil que Victoria Ranfla ejerce en la Clínica de Especialidades “Indianilla”, donde tiene su base. En las elecciones se para junto a la mesa donde los trabajadores depositan su voto, para verificar que lo hagan por los candidatos convenientes -pobre de aquel que ose hacerlo en contra-

 

• La semana pasada, con palabras soeces y vulgares y a grito pelado, cuestionó a la representante de la planilla verde por haber registrado a los candidatos a delegados al congreso nacional que se celebrará los días 7, 8 y 9 de junio. Parecía un energúmeno fuera de control.

 

• Gabriela Eugenia Barragán Galindo -hija de Guillermina Galindo, la poderosa asesora de Victoria Ranfla en el SNTISSSTE– se negó a recibir la solicitud de registro de la planilla de oposición, como integrante del comité electoral seccional. Tuvo que hacerlo Antonio Sandoval, más a fuerza que de buena gana, síntoma de las actitudes antidemocráticas que les son tan propias.

 

• Varias clínicas de especialidades pueden ser ganadas por la planilla verde -en las elecciones de febrero, entre otras perdió Hilda Cruz Tornez, ex secretaria general de la sección IV y mamá de Antonio Sandoval, otro de los alfiles del cacicazgo de Victoria Ranfla-, lo que los ha puesto nerviosos y se disponen a ganar por vías lícitas o ilícitas.

 

“Los textos escritos en esta columna no son informaciones con sustento en documentos;  son versiones no confirmadas que se escuchan en los sindicatos.”

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