Entre puños y agarres

Tejido Muscular, Ejercicio Físico y Nutrición

Dada la importancia del tejido muscular en la homeostasis metabólica, debemos tomar en cuenta dentro de la Actividad Físico Deportiva; la práctica del ejercicio anaeróbico

Maestra Nohemi Emilia Escamilla Perusquía

 

El cual será la base para el desarrollo e incremento de la masa muscular, obteniendo así, múltiples beneficios a nivel fisiológico. Por lo tanto, en este artículo, nos enfocaremos en analizar solo una; de las distintas ganancias.


 

La sarcopenia y la obesidad son trastornos metabólicos que se han convertido en un problema de salud pública actual, representando un alto riesgo en la persona que lo padece, derivando en diversas patologías como la resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, constituyendo así, las primeras causas de muerte a nivel nacional.

 


La palabra sarcopenia, se deriva del griego: sarx que significa carne, y penia: perdida, se define como un desorden muscular crónico, degenerativo, generalizado, progresivo y asociado con la edad, que se caracteriza por la disminución de la masa musculoesquelética, la fuerza muscular y su funcionabilidad.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la obesidad como una acumulación normal o excesiva de grasa, que puede ser perjudicial para la salud. Se produce por un desequilibrio entre el balance energético, se consumen más calorías de las que se queman. Pero la obesidad es una patología mucho más compleja, que esta simple ecuación e intervienen múltiples factores en su aparición.

 

En la actualidad contamos con diversos estudios científicos, los cuales nos permiten reconocer al músculo esquelético como un órgano endocrino, ya que es capaz de sintetizar mioquinas, secretados en respuesta a las contracciones musculares inducidas por el ejercicio conocido como anaeróbico o bien llamado “ejercicio de fuerza”.

 

Uno de los objetivos de esta secreción de mioquinas especificas es meramente endocrina, aunque debemos recordar que es un trabajo e investigación constante, sin embargo, el punto central es continuar promoviendo la práctica de la Actividad Física Deportiva de forma permanente, modificando así, estilos de vida no saludables, que derive en un estado de salud óptimo.

 

Nuestro papel principal en el área de la salud, como parte de la atención integral de las personas, es un trabajo continuo y constante, implicando de manera tangible como materia prima al tejido muscular, activándolo en movimiento involucrando diversas técnicas que contribuyan al mantenimiento, mejora e incremento del mismo.

 

Desde los años 450 a.C., se han evidenciado los efectos positivos de la actividad física en la prevención de enfermedades crónicas. Tal y como lo citó él “padre de la medicina, Hipócrates de Cos: “Caminar es la mejor medicina de un hombre” y “el deporte es preservador de la salud”., en este sentido, el ejercicio también puede ser prescrito como tratamiento para las enfermedades relacionadas con el estilo de vida: enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, trastornos neurodegenerativos y cáncer.

 

Debemos cambiar la perspectiva que tenemos hacia la práctica del ejercicio físico deportivo, tomando en cuenta que en esta área obtenemos diversos beneficios que nos ayudaran a mantener un estado de salud adecuado, llevándonos a un mejor desempeño en cualquiera de las áreas en las que participemos.

 

La influencia social y el contexto ambiental, no apoyan la concepción de forma diferente a la planteada hace algunos años, los cerebros están biológicamente preparados para adquirir cultura, además de que cultura y cerebro se consideran como dos formas de entender a las personas en su devenir histórico-cultural” Álvarez, 2013, p. 159.

 

Estudios demuestran que el mejoramiento y la diversidad de elementos didácticos y pedagógicos en los diversos ambientes, así como la calidad en las interacciones sociales de los contextos posibilitan con mayor grado el mejoramiento de ciertas habilidades, tanto motrices, como académicas. Aquí es donde entra de manera inminente el trabajo del educador físico, para dar una amplia gama de su creatividad y profesionalismo, que coadyuve potencializar el contexto social, donde se desenvuelve.

 

De forma muy superficial, se abordan los temas relacionados con la calidad del ambiente social y de las interacciones, la nutrición, el ejercicio físico y el sueño, todo lo cual puede parecer demasiado obvio y ser fácilmente pasado por alto en su impacto en la sociedad.

 

Tomando en cuenta el deterioro progresivo de la fisiología muscular con la edad, que ocasiona una disminución de la misma, generando atrofia de la fibras musculares tipo II, provocando un recambio de fibras II a las de tipo I, es decir de las rápidas a lentas, por tal motivo el músculo esquelético activo y el mantenimiento de la masa muscular son esenciales para el cuidado de la salud, la prevención y el tratamiento de enfermedades. Por ello se busca realizar actualización y divulgación de la información sobre la importancia del ejercicio físico en la preservación de la masa muscular a lo largo del curso de la vida, tanto para la prevención como para el tratamiento de las enfermedades crónicas no transmisibles.

 

Destacando la capacidad que el músculo tiene, de ser un tejido organizado y funcional y tomando en cuenta facultad de albergar y reservar aminoácidos, constituyendo el 75% de la proteína corporal. Es un tejido con una gran capacidad de adaptación y regeneración ante diversos estimulo, tales como la ingesta de nutrientes, restricción a aumento de calorías, suplementación nutricional, ejercicio físico, enfermedades, hormonas, estrés físico y citoquinas.

 

Tomando en cuenta el área de la Nutrición es importante mencionar, que cumple un papel importante al igual que el ejercicio físico, para la ganancia y la preservación de la masa muscular, mejorando así la calidad de vida, previniendo enfermedades. Un soporte nutricional correctamente enfocado daría como resultado un control en la desnutrición, que desembocaría en la pérdida de masa muscular.

 

Los cambios alimentarios adversos incluyen una dieta con mayor densidad energética, lo que significa más grasa y más azúcar añadidos en los alimentos, una mayor ingesta de grasa saturada principalmente de origen animal, unida a una disminución de la ingesta de carbohidratos complejos y de fibra, y una reducción del consumo de frutas y vegetales. De tal conformamos que la clasificación de los alimentos se realiza en función del placer, sustituyendo desafortunadamente las recomendaciones nutricionales saludables.

 

Una práctica común en la población mexicana es; preocuparnos por nuestra salud cuando estamos enfermos, pese que un estado saludable, debería ser una practica constante. En conclusión, las mejores estrategias para mantener una cantidad de tejido muscular adecuado, saludable y en aumento, es el ejercicio físico y la nutrición, tomando en cuenta que son parte del eje de la salud, como atención integral, derivando en una mejor calidad de vida.

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