Opinión

Deslealtad

Un golpe demoledor

María Ortiz

 

En algún momento todos hemos sufrido o cometido una traición, desde un pequeño secreto cuando éramos niños y solo le contábamos a nuestra mejor amiga y lo rebeló, actos de deslealtad ocurren a lo largo de nuestra vida ya sea por amigos, empleados, compañeros de trabajo, familiares, pareja, representantes políticos, y es que uno de los peores defectos del ser humano es el de la deslealtad. La persona traicionada lo vive como una pérdida.


 

La deslealtad es la conducta que tienen las personas al actuar sin respetar los criterios de honor, nobleza y fidelidad, es cuando alguien hace mal uso de la confianza que se ha depositado en ella, te puede hacer daño cualquier persona, pero el impacto que tenga en ti dependerá de que tan cercano es quién causa la traición.

 


Si un familiar, un amigo o tu pareja es quien traiciona, el daño es muy grande porque esa relación de confianza que se tiene con ellos nos hace vulnerables, no nos esperamos un acto de traición, porque hemos pasado gran parte de nuestra vida con ellos, vivido experiencias juntos e incluso en ocasiones nos han ayudado en algún problema que se nos ha presentado.

Las personas construimos las amistades íntimas en mucho tiempo, escuchando, considerando y preocupándose por nosotros, entonces es natural sentir y actuar con lealtad, pero en ocasiones, los falsos amigos tratan de conseguir esa confianza de manera rápida.

 

La deslealtad de un amigo, puede ser desde una crítica negativa hacia tu persona, señalando continuamente tus fallas y tratando de hacerte sentir mal e incluso haciéndote perder la confianza en ti mismo, difamándote ante los demás con relatos falsos, hasta quitarle el novio o pareja, pedir dinero prestado y no pagar, no estar en momentos difíciles e inventar excusas para no estar,  recuerda no hay mentiras grandes o pequeñas en función de lo que ocurre, si no lo que provocan cuando se descubren.

 

La familia es la base de la sociedad, cada una cuenta con sus propias leyes, compromisos, responsabilidades, confiabilidad y fe entre los miembros que la conforman, es decisión de cada uno de ellos cumplirlas o no.

 

Un acto de deslealtad familiar ocurre cuando un miembro, quebranta el vínculo de confianza que existe desde que nacemos, este puede ser el abandono de un hijo, traiciones entre hermanos que por exceso de celos o comparaciones crean rivalidades, la revelación de secretos,  a los padres, cuando estos ya son mayores y vulnerables y los hijos los abandonan o simplemente los ignoran, de tíos, tías, hermanos o mismos padres o abuelos que abusan física y sexualmente de algún miembro de la familia, cualquiera de estas deslealtades se paga cara y causa importantes desajustes emocionales.

Un ambiente laboral sano se lleva acabo cuando existen lealtad, honorabilidad, probidad y confianza entre el trabajador y el jefe o empresario, sin embargo, no siempre impera la buena fe, los empleados que incurren en faltas de disciplina, desobediencia, agresiones, bajo rendimiento, faltas de respeto a sus superiores y compañeros o incluso ponen en riesgo la continuidad del negocio, filtran información confidencial.

 

Situaciones como no usar correctamente los materiales otorgados por la empresa ya sea para prevención de riesgos como casco o calzado de seguridad o extraer insumos que son para llevar a cabo sus labores, fumar dentro de las instalaciones, el no realizar tareas asignadas.

 

El artículo 10 de la ley General de la Competencia, dispone que se considera desleal, ilícito y prohibido, todo acto realizado en el ámbito comercial o empresarial que resulte contrario a la buena fe y ética comercial que tengan que tengan por objeto un desvío ilegal de los consumidores.

 

Es ilícito el abuso de los derechos. La revelación de secretos fabricación o filtrar información confidencial en perjuicio de la empresa, es considerado falta de probidad y el despido inmediato de quien comete la falta. Ahora bien, si el patrón da por terminada por razones particulares como por ejemplo que el trabajador no sea de su agrado, por discriminación, también es deslealtad laboral.

 

Decía Maquiavelo que la traición es el único acto de los hombres que no se justifica, sin embargo, la deslealtad ha estado presente en toda la historia de la humanidad y ha y sigue originado la decadencia de la sociedad, la codicia y el poder hacen que el hombre quebrante y traicione sus creencias y a los suyos.

 

NO SE PUEDE CONFIAR EN QUIEN NO COMPARTE TUS OBJETIVOS”

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