Perlas sueltas

Norma Liliana e Hilario o trabajan juntos o ahondan definitiva división en el SNTISSSTE 

Ante lo cerrado de la contienda -el supuesto triunfo de ella por más de 30 mil votos fue estrategia para crear la percepción que era irreversible-, la solución deberá ser forzosamente política

• Se necesita ser muy cara dura para plantear que si Hilario Ramírez Chávez pretende defender el voto en la elección de dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE), su primera acción tendría que ser el respeto de la mayoría que supuestamente lo hizo por la planilla que encabezó Norma Liliana Rodríguez Argüelles.

 


• Así lo planteó Mario Armando Ordaz Santos, candidato a vicepresidente, un personaje que en 2017 les aplicó la “roqueseñal” sexual a Marisol Galindo y Guadalupe Nuñez, hasta el encubrimiento del delito de fraude y los que se acumularon cometidos por Silvia Patricia Hernández Vidales, hija del impresentable Juan Noé Hernández Pérez, dirigente de la sección III “Clínicas de medicina familiar”.

 

• Derecho esencial del ciudadano es la administración de justicia, por lo que Ramirez Chávez y sus simpatizantes al tener la certeza que se les cometió un gigantesco fraude electoral, accionaron el órgano jurisdiccional, al cual le corresponderá decidir en definitiva.


 

• Según Ordaz Santos, el candidato de la planilla verde no está de acuerdo con las reglas para la elección. Eso es falso. No avala el gigantesco fraude que se le quiere aplicar para imponer una planilla que garantice impunidad a los corruptos con los que pactó, y abre la puerta para que Luis Miguel Victoria Ranfla se convierta en cacique de ese sindicato, a través de sus chicas e incondicionales colocados en posiciones estratégicas.

• A Norma Liliana y los suyos les molesta que se diga que la suya es la planilla de la corrupción, pero olvidan que pactaron con los Garcia Culebro para incluir a los juniors Francisco Enrique y Erick Arturo García Salamanca Varela como integrantes de su propuesta a la dirigencia sindical. ¿A cambio de qué?¿Son esos los mejores cuadros que tiene el SNTISSSTE? 

 

• Hay versiones que aseguran que esa familia tenía una bolsa de 30 millones de pesos para tentar declinaciones, comprar votos y lo que se ofreciera, a fin de garantizar que los juniors -¿pasarían un examen antidoping?- gocen de impunidad los próximos cuatro años y no se les moleste ni con auditorías ni con denuncias de tipo penal.

 

• Por alguna razón, Norma Liliana decidió incluirlos en su equipo de trabajo, pese a que son el prototipo de la galopante corrupción desatada los últimos nueve años en ese sindicato. Reavivó, sin proponérselo, las sospechas que también ella se enriqueció con dinero de las aportaciones de los trabajadores.

 

• Los últimos cinco años los García Culebro no han rendido cuentas de lo que se sospecha oscuro manejo de los réditos mensuales del fondo de casi mil millones de pesos de la comisión nacional de auxilios, el cual, pese a aportaciones quincenales de casi 75 mil trabajadores, en lugar de aumentar disminuyó, mientras la familia se enriqueció escandalosamente.

 

• Tampoco la candidata que se proclamó triunfadora de las elecciones, ha rendido cuentas del fondo de previsión -previsto en el artículo 180 del estatuto sindical-; pero sí se conoce su exquisito gusto por el disfrute de lujosos cruceros internacionales, las joyas finas, la ropa de marca y la compra de casas.

 

• ¿Qué llevó a Norma Liliana a que el oficial mayor del SNTISSSTE, Raúl Arellano Sánchez formara parte de su planilla, pese a la fama de déspota y del manejo opaco de dinero de los trabajadores?¿No sabe la forma corrupta en la que administra aún el deportivo sindical?

 

• ¿Por qué incluyó a las chicas de Victoria Ranfla? A Claudia Medina Miranda la propuso como titular de cartera, a Gabriela Eugenia Barragán Galindo -hija de la prepotente Guillermina Miranda, asesora de Victoria Ranfla- presidenta del consejo nacional de vigilancia, y a Susana Jiménez López como secretaria de una comisión. También figura, cómo no, Lucía García Rojas.

 

• La candidata que se dice triunfadora de las elecciones incluyó en su equipo a Arturo Delgado Gómez, cuyos únicos logros son ser el “ya merito” candidato a la secretaría general de la sección IV “Clínicas de especialidades” y ex cuñado de Victoria Ranfla.

 

• No había terminado -hasta ese domingo 29 de mayo aún continuaba- el conteo de votos cuando Norma Liliana y sus voceros pagados festinaban un triunfo por más de 30 mil votos. Embarcaron incluso al veterano dirigente gente de la FSTSE, Joel Ayala Almeida. ¿No debieron esperar a que el anuncio lo hiciera el comité nacional electoral?¿Por qué las prisas?

 

• ¿Para qué mentir con la intención de hacer creer de un aplastante triunfo que no es tal? Ellos saben que la diferencia de votos entre las dos planilla ha ido reduciendose conforme avanza el conteo en las secciones de interior del país, a tal no nivel que los nulos superan ampliamente sus cifras. Se asumen como legalistas, pero fueron incapaces de esperar a que el comité electoral terminara su trabajo.

 

• Acusan a Hilario Ramírez de propiciar la división interna entre los trabajadores. ¿Sólo él?¿Qué posición habrían asumido si la planilla verde se hubiese financiado con dinero de aportaciones de los trabajadores?¿Habrían reconocido el triunfo sin denunciar irregularidades?

 

• Victoria Ranfla, en su carácter de presidente saliente, debió actuar con imparcialidad. En lugar de eso, el día de las elecciones estuvo en la Clínica de Especialidades “Indianilla” -escoltado por la vigilante de los intereses del grupo, Alma Patricia Galicia Patlán-, con la intención de influir en el voto de los trabajadores. Adjuntamos una fotografía, para que no queden dudas.

 

• El riesgo es la división. Culpables serán las cabezas de las dos planillas: la azul por el afán fraudulento y corrupto con que se condujo; y la verde, por la intromisión de un protagónico grupo ajeno al sindicato, que aisló a Hilario y asumió la toma de decisiones por encima de los intereses de los trabajadores.

 

• Hilario debe ser cuidadoso: en su equipo prevalecen intereses más allá de los trabajadores, y sobresale la soberbia. Debe asumirse como un líder con capacidad para conducir la irritación por la galopante corrupción de los últimos años. Las manifestaciones de apoyo de secciones de Chihuahua e Hidalgo si bien significan capacidad para la movilización, debe ser cauteloso de no ir a una aventura sin retorno.

 

• Norma Liliana e Hilario o trabajan juntos o serán responsables de la división en uno de los sindicatos más numerosos e importante de la burocracia, en la que los perdedores serán los trabajadores. Por lo pronto ya descubrieron las diferencia entre Pedro Zenteno, Almendra Ortiz y Ramiro López Elizalde, los tres principales funcionarios del ISSSTE.

 

“Los textos escritos en esta columna no son informaciones con sustento en documentos;  son versiones no confirmadas que se escuchan en los sindicatos.”

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