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Purga de opositores en el SNTISSSTE; inician proceso de expulsión a Hilario Ramírez 

El proceso sancionador contra el ex candidato a la presidencia sindical, lo inició Gabriela Eugenia Barragán Galindo, presidenta del comité de vigilancia y del comité nacional electoral, comadre de Victoria Ranfla

Por El Pordiosero

 

Pese a los pésimos resultados en la gestión de los réditos del Fondo de Ahorro Capitalizable (FONAC) con un miserable aumento de entre 188.56 y 217.34 pesos, la dirigencia de Norma Liliana Rodríguez Argüelles, inició el proceso de expulsión del SNTISSSTE de Hilario Ramírez Chávez, quien en las elecciones de mayo fue su oponente.


 

En lo que perfila como una purga en contra de quienes se atrevan a disputarle la representación sindical, primero obligó a tramitar su jubilación -con el pretexto que ocupaba indebidamente una jefatura en el hospital “Darío Fernández”-, fue a José Luis Rodríguez Camacho, ex presidente del SNTISSSTE, pero en realidad fue por haber apoyado a su esposa, Carolina López, por participar como candidata a vicepresidenta en la planilla verde que postuló a Ramírez Chávez y a la que acorralaron hasta que también inicio trámites prejubilatorios.

 


A otro ex presidente sindical, Marcelino Miranda Añorve, lo hizo a un lado, con el pretexto baladí de haberse sumado a la campaña electoral de Ramírez Chávez, quien con los 24 mil 400 votos que le reconoció el comité nacional electoral -controlado por Victoria Ranfla-, más los 5 mil anulados, introdujo la sospecha que fue el ganador real de la elección del 25 de mayo.

 

A Ramírez Chávez, la comisión de honor y justicia -presidida por José Antonio Sandoval Cruz y en la que su mamá, Hilda Cruz Tornez es secretaria, lo que corrobora que son delincuentes de cuello blanco-, le notificó el inicio de un proceso en su contra por no haber asistido al último congreso, a petición del consejo nacional de vigilancia.

 

El pobre incremento del FONAC respecto al 2021 que el jueves 28 y viernes 29 de julio se entregó a los trabajadores del ISSSTE, no compensó el aumento de la inflación, que sólo hasta la primera quincena de ese mes, registró un crecimiento del 8.16 por ciento.

 

Otra vez el manejo de dinero mina la credibilidad de Norma Liliana, quien no ha emprendido acciones para clarificar la corrupción del multimillonario fondo de la comisión de auxilios de la familia García Culebro, bajo sospecha de haber desaparecido cerca de 300 millones de pesos en la segunda gestión sindical de Victoria Ranfla entre 2017 y 2022.

Cuando en los primeros días de la gestión de Norma Liliana apareció acompañada de Victoria Ranfla en una reunión con representantes del en ISSSTE ante el FONAC, se creyó que había acudido únicamente para presentarla como nueva presidenta sindical. Esta es la es la realidad:

 

Victoria Ranfla es suplente de Norma Liliana -ella tiene calidad de vicepresidenta- en la representación del SNTISSSTE en el fideicomiso que vigila el manejo de las aportaciones de los trabajadores y del gobierno federal. Las otras integrantes son Claudia Medina Miranda, -secretaria- y Gabriela Eugenia Barragán Galindo -vocal-, quienes avalaron los resultados financieros.

 

Tanto Medina Miranda como Barragán Galindo, formaron parte del staff a través del cual Victoria Ranfla, en su larga gestión -es el único dirigente que en los 62 años de ese sindicato ha sido reelecto-, ejerció el poder, para lo cual desplazó a dirigentes con auténtica representatividad entre los trabajadores, como ahora lo hace Norma Liliana.

 

La señora Medina Miranda -una disculpa por no dirigirme a ella como maestra, como tanto la halaga- es secretaria de recursos humanos en la Ciudad de México que ocupa en el comité ejecutivo nacional del SNTISSSTE, se la debe a su jefe real, Victoria Ranfla, y no a Norma Liliana.

 

Lo mismo ocurre con la hija de Guillermina Barragán Bolaños -la otrora poderosa y soberbia asesora de Victoria Ranfla con un sueldo de 35 mil pesos mensuales, además de su pensión-, quien fue impulsada por su compadre y jefe real a la presidencia del comité nacional de vigilancia primero, y después también a la presidencia del comité nacional electoral.

 

Desde esas y otras posiciones, Victoria Ranfla construyó el cacicazgo en el SNTISSSTE: ninguna decisión importante en ese sindicato, se toma sin que antes sea aprobada por quien ejerce el poder real desde la dirección del deportivo.

 

Aquellos que se referían a Rodríguez Argüelles como “Lilianfla” o “La ranflita” en su campaña como candidata de la planilla azul, tenían razón: fue una reelección disfrazada de Victoria Ranfla a través de ella.

 

¿Alguien cree que la candidatura del acosador sexual, Arturo Delgado Gómez a la secretaría general de la sección IV “Clínicas de especialidades” fue decidida por la presidenta del SNTISSSTE? El ex cuñado dio muestras de su poderío: Norma Liliana es un guiñol que se mueve a los deseos del cacique: ¿dónde está la empatía de ella con las de su género?

 

Victoria Ranfla utiliza a mujeres: una estrategia que tan buenos resultados le ha dado en la sección IV: salvo José Luis Miranda -manejable por la dependencia que padece-  durante el largo cacicazgo, han sido secretarias generales desde la propia Norma Liliana, e incluidas Hilda Cruz Tornez, Lidia Infante Hernández, María de Los Ángeles Alvarado Santos y la saliente Lucía Dolores García Rojas.

 

Todas ellas -excepto Lidia Infante Hernández– y otras, ocupan posiciones estratégicas para mantener bajo control a Norma Liliana: la señora Alvarado Santos es, además de vicepresidenta en la comisión nacional de auxilios, integrante de la comisión nacional mixta de uniformes y ropa de trabajo -acompañada, entre otras, de Ana María Villaseñor-. La señora Cruz Tornez , acompaña a su hijo José Antonio Sandoval Cruz -¿su hija Norma Hilda sigue comisionada sindicalmente?- en la estratégica comisión nacional de honor y justicia.

 

La enfermera García Rojas, además de ser secretaria de acción femenil en el comité ejecutivo nacional, es representante también ante la comisión nacional mixta de uniformes y ropa de trabajo. Posición de dinero.

 

Las posiciones importantes en la dirigencia que sindical, son ocupadas por integrantes de la sección IV, incluida Norma Liliana, quien en 2009, enfrentó el poderío de Victoria Ranfla, cuando pretendió disputarle los delegados al congreso nacional y fue aplastada. A partir de entonces asumió una actitud dócil y servil frente al cacique.

 

En esa ocasión fue rescatada por Rodríguez Camacho, que la hizo presidenta de la comisión de relaciones sindicales nacionales e internacionales para que no quedara en la orfandad. En correspondencia, ella lo obligó a tramitar su jubilación, con la amenaza que de no hacerlo enfrentaría consecuencias legales por ocupar una plaza de confianza y gozar de comisión sindical indebidamente. 

 

El estatuto sindical establece que los ex secretarios generales o ex presidentes del comité ejecutivo nacional, integran el consejo consultivo. Pasó por alto la obligación que le imponen los artículos 70 fracción IX y especialmente el 75 fracción II que le exige “vigilar el cumplimiento” de la ley estatutaria.

 

¿Iniciarán procesos sancionadores a Francisco García Culebro y sus hijos por no haber asistido al congreso extraordinario de reforma estatutaria -realizado los días 22, 23 y 24 de febrero? Seguramente no: son sus aliados. El patriarca era tesorero de la comisión de auxilio, de la que el presidente era su hijo Erick Arturo, y su otro hijo Francisco Enrique era secretario de promoción turística del comité ejecutivo nacional.

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