Datos duros

La crisis de los contenedores encarece las telas para lencería

Antes de la pandemia de Covid-19, transportar un contenedor de Asia a México costaba 4 mil dólares; hoy cuesta más de 8 mil dólares

Enrique Hernández

 

Luis Arriaga Reza, fundador de Lencería Sofía, vio un aumento del precio del holograma, la licra algodón y el elastano para fabricar lencería, disfraces eróticos y ropa deportiva provocada por la crisis de contenedores, situación llamada así porque hay miles de depósitos retenidos desde hace meses en puertos de todo el mundo, especialmente en China.


“La crisis de los contenedores dio un giro a la producción de lencería y disfraces eróticos, porque empezaron a escasear algunas telas para su manufactura”, dice a Forbes México. 

Algunos proveedores se aprovecharon de la crisis de los contenedores para subir los precios de las telas y el elastano importado de Asia para la fabricación de los disfraces y lencería erótica, declara.

En sólo tres meses, el metro cuadrado de licra algodón para la fabricación de los disfraces y lencería erótica, así como ropa deportiva (mallas, shorts y tops), pasó de 115 pesos por metro cuadrado a 154 pesos.


Lo mismo pasó en el holograma importado de Corea del Sur, el cual costaba 185 pesos el metro cuadrado y pasó a 255 pesos, explica Arriaga Reza, quien paró la operación de su taller durante más de seis meses por la pandemia de Covid-19.

También el precio del elastano, una fibra sintética para fabricar la tela, se fue por las nubes.

“Los clientes querían la misma tela y no estaban dispuestos a aceptar nuevo precio, y las que podían sustituirlas no tenían la misma calidad”, señala el empresario.

El incremento de precios de precios de las telas fue trasladado al consumidor final, porque un disfraz erótico pasó de costar 110 pesos a 155 pesos, agrega el joven emprendedor, quien dejó de lado su gusto por la sociología aprendido en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para incursionar en la fabricación de ropa para mujer.

“En los últimos años los fletes que pagan importadores y exportadores para el transporte de los contenedores alrededor de los distintos puertos ha sufrido un incremento como pocas veces y nunca antes se había visto”, comenta Juan Carlos Merodio López, miembro titular del Comité Marítimo Internacional.

El también director del ML Estudio Legal, despacho especializado en derecho marítimo, recuerda que un contenedor cuyo costo de transporte entre puertos asiáticos y puertos mexicanos era de 4 mil dólares antes de la pandemia de Covid-19: “Hoy, el mismo contenedor para la misma ruta tiene un costo superior a los 8 mil dólares, el doble de hace dos años”.

La pandemia del Covid-19 provocó una disrupción en los esquemas logísticos y en las cadenas de producción y distribución de los distintos bienes, influido fundamentalmente por la interrupción en el sistema de ida y vuelta de los contenedores en el tráfico mundial, expresa Juan Carlos Merodio López, quien fue director de Grupo TMM y representante en México del buró legal internacional Lloyd’s Register of Marine.

La pandemia de Covid-19 provocó el cierre de distintos puertos a nivel mundial, así como obligó a establecer medidas de prevención higiénica, cuarentena y un aumento en salarios de la tripulación contagiada del virus, así como mayores gastos por su hospitalización y repatriación a país de origen, expresa el abogado y catedrático de la UNAM.

Merodio López dice que el notable aumento en los precios del petróleo y derivados ha repercutido en un sustancial incremento en los combustibles y diesel que utilizan los barcos para su navegación.

“Este es un importante costo a considerar en la operación y navegación marítima que también ha sufrido un elevado impacto”, apunta.

Al no contar México con una flota mercante de importancia quedará a expensas de lo que ocurra con los grandes consorcios navieros del mundo, agrega Juan Carlos Merodio López.

Actualmente, el 80% de los contenedores son movidos por las navieras APM-Maersk, Mediterranean Shg Co, Cosco Group, CMA CGM Group Hapag-Lloyd, Ocean Network y Evergreen Line.

Un golpe a la inflación

“Los cuellos de botella que se están produciendo en las aduanas con el cambio de administración portuaria que se hizo para entregar el control a la Secretaría de Marina Armada de México, que no está especializada para estas labores, también se están sumando a las presiones sobre la inflación”, dice Alejandro M. Hernández Bringas, presidente Nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Las aduanas están administradas por personal sin la especialidad  para llevar una función adecuada de revisión: “En la medida que los productos se queden en la aduana afecta a la oferta en el mercado”

“Necesitamos muchas cosas para atacar el impacto de la inflación y debemos atender una a una y la administración en las aduanas es un tema que se puede solucionar poniendo a la gente especializada para ello”, sostiene el presidente del IMEF.

Mario A. Correa Martínez, presidente Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, cuenta que el tema de la aduanas es información anecdótica informada por cientos de importadores, que experimentan estos problemas.

“Se entiende la curva de aprendizaje que debe tener la nueva administración, que muchas veces les llega una mercancía y no saben qué fracción arancelaria debería de colocarse. Todo esto implica costos para todos los que importan y se detienen los procesos”, concluye Correa Martínez.

Foto: Pexels

Con información de Forbes

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