Datos duros

Rafael Caro Quintero, la marca que nunca vio la luz por su pasado criminal

La marca Rafael Caro Quintero atenta en contra del orden público, la moral y las buenas costumbres, según el IMPI

Enrique Hernández/  Forbes México

 


Por varios años lucharon para que Rafael Caro Quintero, un narcotraficante detenido en un operativo encabezado por la Secretaría de Marina (Semar), fuera una marca de programas de televisión, radio, fotografías, revistas y periódicos en México, pero su pasado criminal se lo impidió.

 

La pareja sentimental del fundador de Cártel de Guadalajara, Diana Espinoza Aguilar, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, fue la encargada de luchar para que el narcotraficante fuera una marca como la es El Chapo Guzmán.


 

Diana Espinoza Aguilar, quien dio un domicilio en Jardines del Pedregal, ingresó dos pedidos para que haya un sello de Rafael Caro Quintero ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) la tarde del 26 de mayo de 2017. Y unos cuatro meses después, frenaron la marca Caro Quintero por violar las leyes.

 

“El signo propuesto no es susceptible de obtener el registro como marca, toda vez que el mismo está conformado por el nombre propio de una persona física, sin mediar el consentimiento expreso de quien legalmente se encuentre facultado para ello”, dice un oficio del IMPI en poder de Forbes México.

 

“Dicha persona (Rafael Caro Quintero), quien es considerado por el gobierno como uno de los narcotraficantes más poderosos de la década de los años ochentas”, precisa el documento entregado a Diana Espinoza Aguilar.

 

“El signo (Rafael Caro Quintero) propuesto incurre en las prohibiciones previstas en la ley de la Propiedad Industrial, toda vez que atenta en contra del orden público, la moral y las buenas costumbres”, afirmó el IMPI en una resolución.

 

Pidieron que el nombre del fundador del cártel de Guadalajara estuviera en servicios de entretenimiento, actividades deportivas y culturales, producción de programas de radio y televisión y programas televisivos de entretenimiento.

 

La otra solicitud era para ofrecer la imagen del capo en papel y cartón, productos de imprenta, material de encuadernación; fotografías, artículos de papelería y artículos de oficina, así como en pegamentos de papelería o para uso doméstico, en materiales para artistas, dibujo, instrucción y didáctico, publicaciones impresas y revistas.

 

Diana Espinoza Aguilar trató de defender su interés por registrar la marca Rafael Caro Quintero por un par de años. Hasta que en noviembre de 2019, la solicitud de registro de marco fue considerada como abandonada y posteriormente fue desechada la intención de darle una marca a Rafael Caro Quintero.

 

A finales de 2017, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) reveló que Rafael Caro Quintero recuperó el control del trasiego. El capo pasó 28 años en prisión y fue liberado en 2013, cuando tomó el control del Cártel del Pacífico.

 

Quintero e Ismael El Mayo Zambada García dirigían en 2017 un grupo de células de hombres encargados de recibir y distribuir la droga en Phoenix, Arizona.

 

Los líderes de la organización criminal coordinaban el transporte de drogas ilegales desde Phoenix a varias ciudades de Estados Unidos, donde los jefes de zona son responsables de recibir y distribuir los envíos en cada ciudad.

 

Rafael Quintero estuvo 28 años en prisión por el homicidio del agente de la DEA, Enrique Camarena. Y fue liberado el 9 de agosto de 2013 del penal de máxima seguridad Puente Grande, Jalisco, cuando el Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito determinó la existencia de fallas procesales en su juicio.

 

“Hay una disposición expresa en la ley de Propiedad Industrial que prohíbe otorgar registros sobre denominaciones, nombres y sobrenombres, que sean contrarias a la ley, moral y buenas costumbres”, señala Arturo Reyes Lomelín, especialista en Derecho de la Propiedad Industrial e Intelectual.

 

Según el abogado, en México se registró la marca El Chapo, porque en occidente es como se conocen a los chaparritos y otros lo aludieron como pasó con el cantante El Chapo de Sinaloa.

 

Hubo intentos para registrar Joaquín El Chapo Guzmán y Los Zetas, pero el IMPI los negó, señala Arturo Reyes Lomelín.

 

“Hay  un intento por hacer el registro; lo presentaron en mayo y junio presentaron las solicitudes de registro para Rafael Caro Quintero, pero recibieron una objeción y las negaron”, concluye el abogado.

 

 

 

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