Opinión

Más por menos

Cuantos no creemos que entre más horas pasemos en el trabajo somos más productivos o hacemos más que otros, pero, ¿será cierto esto?

María Ortiz

 

La productividad en el trabajo es un elemento indispensable  para impulsar la competitividad y rentabilidad de una empresa e institución.


 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, reconoce a México como el país con jornadas laborales más extensas, un trabajador mexicano invierte cerca de dos mil ciento cuarenta y ocho horas al año para cumplir con sus actividades laborales, en comparación con otros países que integran la Organización, que solo destinan mil setecientas veintiséis horas al año y mientras que en otros países en promedio se producen 54.8 dólares por hora, en México solo se generan 21.6 dólares, esto es menos de la mitad, lo que nos refleja que no porque los mexicanos trabajen o permanezcan más horas en su   centro de trabajo producen más y que lejos de hacerlo por compromiso lo hacen de manera inconsciente e ineficiente.

 


Hay factores que originan el bajo nivel de productividad, el capital físico, si no se cuenta con las herramientas, maquinaria e infraestructura adecuada es imposible tener una buena productividad, y es que en nuestro país tanto en el sector privado y público hace falta mucha inversión y modernización.

 

El capital humano, en este punto la preparación académica, la experiencia laboral y sobre todo las habilidades e iniciativa de cada persona influye para el grado de productividad de cada uno, es impresionante que el treinta y un por ciento de las empresas en México declaran que tienen problemas en contar con empleados con habilidades y conocimientos que se requieren.

 

La tecnología y sus avances son fundamentales para el aumento de productividad laboral, los estímulos económicos que no todas las empresas tienen, son elementos que afectan o promueven la productividad y pese a que estos   factores son sumamente importantes para que la economía del país crezca, el gobierno solo asigna el uno por ciento del PIB al año, mientras que los países desarrollados destinan el 2.5 por ciento, he ahí la diferencia en que nuestra productividad sea tan baja.

 

La confianza y la productividad son los cimientos  en las relaciones de trabajo, los vínculos no son solo laborales, hay que tener siempre presente que se trabaja con humanos y no con robots, el ambiente laboral depende en cómo se perciben unos a otros, de la comunicación que exista entre jefe y subordinados, hacer sentir a los colaboradores que son útiles y la importancia que es su función para que la empresa alcance sus objetivos.

 

La competencia entre las empresas es un estimulante para que tengan un mejor nivel de productividad, porque una persona cuando quiere destacar siempre se esfuerza no solo en forma individual  sino también en equipo, lo ideal siempre será abrir los lazos de comunicación para tener relaciones laborales fuertes y confiables.

 

El trabajo es un componente importante  en nuestra vida y las condiciones de este influyen en la salud física y mental de cada trabajador, ya que el impacto puede ser positivo o negativo para el desarrollo de ambas partes.

 

¿Te gustaría permanecer menos tiempo trabajando?

 

Estudios realizados en la Universidad de Illinois, dice que los descansos deben ser breves y voluntarios estos pueden durar unos segundos o hasta varios minutos, en donde pueden tomarse una taza de té, estirarse, mirar un video o conversar con algún compañero.

 

Aunque los descansos sean pequeños pueden tener un gran efecto para la mejora de la capacidad de los trabajadores para concentrarse, cambiar la manera de ver su labor e incluso puede evitar lesiones  físicas.

 

Los pequeños descansos nos pueden dar grandes beneficios  como mejorar la productividad, su nivel de concentración, reducen el estrés.

 

Sin embargo, nuestro único descanso es el de la hora de comida que se nos dan por ley. Por increíble que parezca estos pequeños descansos podrían salvarnos de alguna enfermedad, porque el trabajo está matando a la gente y a nadie le importa, ya que, cuantos damos más tiempo para acabar nuestros pendientes del trabajo y estos nunca se terminan, el equilibrio en nuestra vida laboral y personal es la clave para tener una verdadera calidad de vida.

 

Y que mucho depende de lo que cada uno de nosotros aportemos a nuestra empresa, ideas, iniciativa y  el compromiso que tengamos con nuestra labor siempre ayudará a ser mejores tanto en el ámbito laboral como personal, ya que siempre es mejor calidad que cantidad.

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