Opinión

Simplemente infieles

La infidelidad es un mal uso de la confianza que se ha depositado en otra persona, una infidelidad puede destruir una relación y a los individuos involucrados

Por María Ortiz

Es romper el vínculo o pacto que se tiene con otra persona, en ocasiones la infidelidad termina con la relación y en otras, las personas son capaces de repararla, en cualquiera de las dos es importante que ambas partes trabajen para asimilar y resarcir los daños.

Los actos de infidelidad se remontan a las civilizaciones agrícolas, en aquella sociedad se condenaba a la mujer que cometía adulterio, ejecutándola o mutilándola, mientras que al hombre solo se le consideraba infidelidad si seducía a la mujer de otro o a una virtuosa, castigándolo con la castración, la ejecución o pagando una multa. Es preciso señalar que en diferentes culturas a los hombres les está permitido practicar la poligamia y a las mujeres no.


Estudios realizados por la Universidad Nacional Autónoma de México, refleja que cerca del 80% de los hombres que han sido infieles es por razones sexuales más que emocionales, al contrario de las mujeres, ya que solo el 20% lo ha hecho por esa razón, la mujer suele ser infiel porque desea sentirse más importante, deseada, bella, con mayor atención o simplemente por venganza.

Otro dato interesante es que los hombres son más fieles a medida que su pareja depende de ellos, que aquellos que dependen financieramente de sus esposas. La genética puede influir en la posibilidad de que una persona sea infiel, así es, quienes tienen ciertos tipos de genes receptores de oxitocina y vasopresina, hormonas que ayudan a entablar relaciones sociales y establecer vínculos afectivos son más propensos a tener más de una pareja sentimental. Los jóvenes son más fieles que los adultos, el 17% de los adultos de entre 35 y 55 años y el 20% de los mayores de 55 reconoce haber engañado a su pareja y solo el 12% de los menores de 35 admite haber sido infiel. Si la infidelidad es con alguien de su mismo sexo la reacción es diferente; un estudio reciente de la Universidad de Texas asegura que el 50% de los hombres pueden seguir saliendo con su mujer que los ha engañado con otra, que con una que lo hizo con otro hombre, sin embargo, las mujeres muestran lo contrario, ellas son capaces de perdonar y continuar su relación si el engaño fue con una mujer y dan por terminado el vínculo si el hombre lo hizo con un hombre.


La infidelidad emocional   se inicia inocentemente como una amistad que engloba pasatiempos o actividades en común, conversaciones amenas que van creando una cercanía emocional, lo que lleva a las personas a compartir temas íntimos que solo deberían ser tratados con la pareja que se está comprometido. Cuando uno de los miembros de la pareja crea una relación íntima e intercambia sentimientos y emociones con otra persona que van más allá de una amistad, sin tener contacto sexual. Este tipo de infidelidad es difícil de percibirse ya que al iniciar toda relación es bien sabido que se tienen amistades. La mala comunicación, la monotonía, el poco romanticismo, desinterés, provoca buscar a alguien más para que le dé el afecto y comprensión que necesita y así compartir con él o ella nuevas emociones. La infidelidad emocional ha incrementado gracias a la tecnología, a la situación que vivimos por la pandemia, las redes sociales son geniales para encontrar y establecer “amistades más íntimas”, de esta forma no existirá un encuentro sexual fácilmente, así algunas personas tendrán la idea que no están siendo infiel.

La persona que sufre la infidelidad emocional experimenta un duelo similar o más fuerte que si hubiera existido infidelidad sexual, debido a que se ha destruido lo más importante de una relación la confianza, se sienten traicionadas, culpables, heridas, estás emociones afectaran su autoestima, seguridad y amor propio.

ue implique contacto físico con alguien más que no sea la pareja estable, provocando un orgasmo, incluso sin llegar a la penetración. Los argumentos tanto de hombres como mujeres por ser infieles son: insatisfacción sexual, falta de amor, características físicas de otras personas, problemas económicos, falta de higiene y arreglo de su pareja o el desquite a una infidelidad que sufrieron.

En México aproximadamente un 15% de las esposas y un 25% de los esposos tienen una relación extramarital y los lugares más propicios para que esto ocurra son los centros de trabajo, clubes, bares o gimnasios. Ellos por placer, para reafirmar su hombría y reproducirse cuantas veces les sea posible, ellas buscando el cariño y comprensión que ya no tienen en su relación actual.

 

Una tercera persona no entra en una relación si esta va bien, aparece porque una de las partes o ambas no se siente pleno o satisfecho en la relación y consciente o inconscientemente comienza a interesarse en alguien más. La persona traicionada suele percatarse del engaño, pero en ocasiones prefiere no verlo o justificar el hecho y no afrontar la situación que se vive, sobre todo si se trata de relaciones estables y que llevan un largo tiempo juntos, esto ocurre más en las mujeres por el miedo a perder la estabilidad económica y social, el afrontar el divorcio, los hijos de por medio, el temor a ser juzgados.

 

 

 

 

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