Opinión

De memoria

La batalla por Michoacán…

Carlos Ferreyra
La Tierra Caliente michoacana se encuentra en poder de la delincuencia organizada. Han transcurrido meses en qué los habitantes de la extensa región, viven bajo un estado de sitio en el que se impide el ingreso y la salida.
Insólito, a las quejas ciudadanas los uniformados de la Guardia Nacional y del Ejército, responden que sus instrucciones son las de no intervenir.
Grupos de Autodefensas, con más espíritu de mártires que recursos bélicos, intentan infructuosamente detener lo que ya no es avance sino ocupación territorial. Apiñados a la vera de algunos caminos, se protegen con costales repletos de arena.
Esfuerzo inútil cuando lis enemigos que tripulan vehículos blindados y artillados, experimentan con el uso de drones cargados de metralla.
Los gobiernos municipales miran con dolor el éxodo de familias y el asesinato de muchas de ellas. No hay comercio y el hambre ante la parálisis general, se extiende sin que el Gobierno estatal pueda siquiera intentar una solución.
Los calentanos tienen grabada en la mente y el corazón el reciente asesinato de medio centenar de policías estatales, masacrados con la tranquilidad, la paz de quién tira postas en un puesto de feria pueblerina.
Hubo grabaciones del hecho dadas a conocer después. Por la radio policiaca se escucha el grito angustiado de los hombres que uno a uno fueron asesinados. Sus voces de auxilio fueron escuchadas pero la cobardía fue mayor que el deber y la solidaridad.
En esa ocasión tampoco intervinieron Guardias ni verdes, anclados por la absurda orden que los inmoviliza bajo la criminal concepción de abrazos en lugar de balazos.
Los principales poblados que están bajo normas y leyes del narco, son Aguililla, Tomatlán, Coalcomán y Apatzingán, vías de acceso y ruta de salida de los productos químicos chinos para la fabricación de las mortíferas drogas de diseño.
Y desde luego que en rio revuelto, ganancia de pescadores. Recordemos que en Buenavista Tomatlán, un cura oficiaba misa con chaleco contra balas y, aseguran, con el AR15 terciado.
Confiados en el perdón de Dios por sus incontables crímenes, los sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación, asesinan civiles y para mantener el terror festinan el crecimiento de daños colaterales, pero apoyan económicamente a la Iglesia.
Aparte, conceden a los representantes del Señor en la Tierra, captar y repartir apoyos para los inermes y encerrados pobladores. Así se anuncian tales beneficios:
“Gracias a Dios, a las 2 pm. llegaron a Aguililla, 3 toneladas de alimentos, distribuidas en 573 despensas, para repartirse mañana lunes, después de rezar el Santo Rosario con los fieles.
“Previamente ya se ha ubicado a quien más necesita la ayuda y se tienen el registro de su nombre y domicilio.
“Apenas hoy se envió está remesa de alimentos a Aguililla y los equipos de DIOS están trabajando para el siguiente envío, en diversos centros de acopio en todo el estado de Michoacán.
“Gracias por su bondad y seguimos apreciando a su generosidad, pues aún nos faltan muchas familias sitiadas por la delincuencia organizada, que necesitan de nuestras manos”.
Carreteras cerradas, vehículos incendiados sin permiso de los delincuentes para circular, choques armados por toda la zona y López distraído, implorando a las pandillas magisteriales, que liberen las vías que conectan precisamente a la zona de guerra… y que acudan a la capital a cobrar.
Como inquietud personal, se observa con honda preocupación el comienzo del terrorismo en Salamanca, que podría motivar, incentivar la intención del vecino del norte para anular riesgos a su seguridad. Quizá por ahí se encuentre a los autores del atentado.
La desafiante actitud de maestros del CNTE puede atribuirse a una acción coordinada con narcos. No olvidemos que la Casa Blanca reanudó la calificación negativa a México por la evidente ausencia de medidas contra las bandas criminales que, estiman, ejercen control, gobierno, en 40 por cuento del país…

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