Opinión

De memoria

El fastidio…

por Carlos Ferreyra 

Pasa el tiempo, no importa el nombre del mes ni la cifra que le colgamos al año, todo sigue igual, y en opinión discutible o no, hay quienes consideramos que todo va para peor.

A la hora de escribir, que más que difundir ideas es un ejercicio de salud mental, topamos con el muro de siempre. Nada novedoso, salvo los datos negativos que crecen casi geométricamente.


De pronto nos estampan una cifra oficial, 190 mil asesinatos en los tres años de pejiato y menos del dos por ciento investigados. Ojo: no hablan de resueltos o castigados.
Saltan otras cifras, los fallecidos por el bicho, 300 mil personas que según los juegos burocráticos se duplica estadísticamente. Y de los 120 periodistas masacrados en las dos recientes décadas, bueno, en el trienio ya registramos diez y el recién fenecido año fueron tres.
Así, la broma de la gasolina a diez pesos litro, precio que ni los adorados huachicoleros pejiasnos pueden sostener. No hay problema, el combustible ronda los treinta pesos pero seguro culpa de los concesionarios.
Las batallas por el control territorial continúan con el Cártel Jalisco Nueva Generación y su ejército de tres mil hombres en armas, avanzando en el occidente, el Golfo y ahora el sureste profundo.
A ciencia y paciencia de nuestros bovinos verdes, otros grupos pretenden darle cuello al Mencho, el ilustre michoacano que encabeza la rebelión armada con tanquetas, vehículos blindados, armas de grueso calibre superiores a las del Ejército y un cuerpo de élite altamente entrenado.
Narco e inmigrantes, las piedras en el zapato para los vecinos del norte, que se proponen intervenir aunque en el discurso patriotero se niegue.
Curioso: impedimos el ingreso masivo de refugiados en el sur, pero a los de a pie que son expulsados, confinados y de acuerdo con la casi cotidiana denuncia de Wilner Meteluz, asesinados impunemente a manos de nuestros heroicos combatientes que defienden la sacrosanta inviolabilidad fronteriza.
Pasan, eso sí, los que pagaron un transporte que los llevará a dos destinos: la muerte en un accidente o ahogados en cajas herméticas de refrigeración, o a la frontera donde son abandonados a su suerte.
Ejemplos sobran y ninguno de ellos, sin importar los 72 asesinados de San Fernando o los 56 muertos en el trailerazo, son investigados. En el accidente se busca culpar al chofer sin tocar al dueño o concesionario del automotor; tampoco molestarán a Ratas o Migras que dejaron circular libremente el vehículo.
Podemos seguir con el interminable recuento de los crímenes que a diario comete el Gobierno. Y sí , los anteriores eran ladrones, como lo son ahora impunes, pero no abiertamente protectores de criminales.
Para la historia, centenares de pobladores de cierta ranchería del centro del país, hacen una verbena robando miles de litros de gasolina. Estalla el ducto, mueren casi 150 individuos, mujeres y niños incluidos.
Los familiares de los ladrones reclaman y el mandatario, López, decide levantar un memorial con los nombres de quienes nos robaban al resto de los mexicanos, y decide becas y pensiones de por vida para las familias de los quemados.
Visto a vuelapluma el panorama nacional, en lo personal declaro que me fastidia estar machacando lo mismo, porque las idioteces de un día se repiten al siguiente, con el afán de perfeccionarlas, sin duda aunque ni así lo logran…

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